El 29 de septiembre de 1984, el entonces alcalde de Barcelona Pasqual Maragall cortaba la cinta inaugural de un nuevo centro cívico situado en el barrio de Sants. El flamante equipamiento, largamente reivindicado por las asociaciones de vecinos, fue un aglutinador cultural del barrio y el tejido asociativo desde el primer día.
El edificio era una remodelación de las antiguas cocheras de la línea de tranvías tirada por mulas y caballos que iba y venía del Pla de la Boqueria inaugurada en mayo de 1875, veintidós años antes de la anexión de Sants a Barcelona.
El edificio, proyectado por el maestro de obras Tiberi Sabater i Carné (1852 - 1929) sufrió una primera remodelación cuando, en 1904, los tranvías dejaron atrás la tracción animal y se construyó una nave donde había habido las cuadros. Veinte años después se hizo otra ampliación a cargo del arquitecto Antoni Millàs i Figuerola (1862 – 1939).
Cuando en 1968 desaparecieron los tranvías de la zona, la empresa que había explotado el servicio propuso convertir las instalaciones en desuso en un museo. Sin embargo, el barrio consideró que tenía otras necesidades y empezó a reivindicar la cesión bajo el lema Salvem Sants dia a dia: ni pas elevat ni Museu del Tramvia.
Las nuevas Cotxeres de Sants empezaron a funcionar en 1977, pero el centro cívico no se inauguró oficialmente hasta 1984. Los arquitectos Ricard Pérdigo, Antoni Pujol y Tomàs Rodríguez fueron los encargados de remodelar los edificios dedicados a Jacint Laporta, Antoni Pérez i Moya y, en 2008, Francesc Masclans i Girvès. El cuarto edificio, dedicado a Modest Feu, fue compartido inicialmente con servicios sociales hasta el 2001.
El CC Cotxeres de Sants forma parte, juntamente con el CC Casinet d'Hostafrancs (inaugurado dos años antes), de un proyecto cogestionado por el Districte de Sants-Montjuïc y el Secretariat d'Entitats de Sants, Hostafrancs i la Bordeta.